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La Carta de la Tierra

 

 

En el año 2000, la UNESCO nombra una Comisión para elaborar un documento que haga comprender la necesidad de realizar cambios en las formas de vida que practicamos a efecto de restituir los equilibrios, preservar los recursos naturales y garantizar la vida en el Planeta. Este documento, es un sentido llamado a lo humano que aún podamos conservar, y se le conoce hoy como La Carta de la Tierra. 

 

La Carta de la Tierra, retomando y asumiendo todas las anteriores declaraciones de la ONU y UNESCO, plantea la necesidad de hacer realidad Los derechos humanos, la protección del medio ambiente, el desarrollo sostenible, una cultura de paz y la promoción del entendimiento entre los pueblos”, como garantías inalienables e inherentes a todos los seres en el planeta.

 

Con La Carta de la Tierra se aspira a un mundo sostenible, como condición previa para hacer realidad los derechos humanos y las libertades fundamentales, para las generaciones presentes y futuras, con respeto a la tierra; sin embargo, es necesario comprender que para lograrlo, requerimos primero cambiar los valores y principios en el orden planetario, como único medio de subsanar las diferencias crecientes entre los países desarrollados y subdesarrollados, así como la sobreexplotación de los recursos naturales y las riquezas de las naciones, con objeto de hacer realidad la igualdad, la justicia, el entendimiento cultural y, por lo tanto, la paz, como condiciones indispensables para el logro de un desarrollo sustentable, de forma sostenida en el tiempo y en el planeta. Reyes-Sánchez, 2006.

 

"La Tierra es nuestro hogar y el hogar de todos los seres vivos. La Tierra misma está viva. Somos partes de un universo en evolución. Somos miembros de una comunidad de vida interdependiente con una magnificente diversidad de formas de vida y culturas. Nos sentimos humildes ante la belleza de la Tierra y compartimos una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser..."

 

1. UNESCO. 2000. La Carta de la Tierra. Disponible en línea en: www.cartadelatierra.org  (Consultado en febrero de 2005).

2. Reyes-Sánchez L. B., Irazoque Reyes, A. Medina Barrón, J. Espinoza Sánchez R. y Miranda Ruvalcaba R. 2004. The Mexican Bajío: Yesterday the grain growing country; today, degraded soils, polluted waters an human poverty. Publicada en http://www.torba-soil-society.org/docs/Reyes_Sanchez_et_al_article.pdf por la IUSSS Unión Internacional de Sociedades Científicas de la Ciencia del Suelo.

3. Gómez, M. y Reyes-Sánchez, L. B. La educación ambiental imprescindible en la formación de las nuevas generaciones. TERRA Latinoamericana.  22, 515-522, 2004.

 

4. Reyes-Sánchez, L. B. Enseñanza de la ciencia del suelo en el contexto del desarrollo sostenible. Terra Latinoamericana. 24, 3, 431-439, 2006.

5. Reyes-Sánchez, L. B. Canicas, lombrices, arcillas y cuentos en la construcción de un nuevo paradigma en la enseñanza de la ciencia del suelo. TERRA Latinoamericana. 24, 4, 565-574. 2006.

 

6. Morales, M. et. al. ¿Qué tan verde es un experimento? Educación. química, 22, 3, 240-248, 2011.

 

7.- Reyes-Sánchez, L. B. Aporte de la química verde a la construcción de una ciencia socialmente responsable. Educación  Química, 23, 222-229, 2012.